Juventud bonaverense: misión colectiva para un Pacífico con futuro
Álvaro Arroyo · · Buenaventura, Valle del Cauca
Álvaro Arroyo recuerda que su generación, la de jóvenes bonaverenses menores de 30 años, no ha vivido la tranquilidad que disfrutaron sus padres y abuelos. Al contrario, han soportado empobrecimiento, ruptura del tejido social y el aumento de la criminalidad y del conflicto armado. Desde esa realidad propone una misión colectiva: dejar a las próximas generaciones una Buenaventura y un Pacífico pacífico, con esperanza y bienestar. La cita de Frantz Fanon —"cada generación tiene que descubrir su misión, cumplirla o traicionarla"— sirve como guía.
Raíces y memoria
Arroyo nació en 1990 en el río Yurumanguí, en la zona rural de Buenaventura. Creció en pleno auge de la reivindicación de derechos étnicos que culminó con la Constitución de 1991 y la Ley 70 de 1993, norma que permitió titular 50 mil hectáreas en Yurumanguí, 500 mil en Buenaventura y casi 6 millones en todo el litoral Pacífico. Ese impulso organizativo también facilitó la resistencia frente a economías ilícitas, mediante acciones como jornadas de erradicación manual de cultivos de coca y la expulsión de foráneos que extraían recursos de manera ilegal.
Sin embargo, la violencia marcó su vida y la de su comunidad: en 2001 se perpetró una masacre que dejó siete muertos y desplazó a casi 400 familias. Entre 1990 y 2013 Buenaventura sufrió al menos 26 masacres que causaron más de 200 víctimas. Este sufrimiento colectivo se agudizó tras la firma de la paz con las FARC-EP, debido a la débil implementación del capítulo étnico y la Reforma Rural Integral.
Recursos y resiliencia
Pese a la adversidad, la juventud bonaverense dispone de activos estratégicos: más de 500 mil hectáreas en propiedad colectiva, agua, bosques, oxígeno y minerales. A esto se suma una capacidad organizativa forjada por siglos y demostrada en el paro cívico de 2017, en el que se articularon numerosas organizaciones rurales y urbanas.
Cuatro frentes de acción
Para construir un futuro digno, Arroyo propone concentrar esfuerzos en cuatro frentes:
Presencia efectiva del Estado
Garantizar seguridad y orden público para que las comunidades controlen sus territorios y desarrollen sus proyectos de vida.
Reconstrucción del tejido social
Implementar estrategias comunitarias, públicas y privadas que promuevan valores como el respeto, la solidaridad y el rechazo a la violencia.
Fortalecimiento institucional
Consolidar instituciones locales y regionales eficientes, al servicio de la ciudadanía.
Reconstrucción productiva
Generar empleo para jóvenes y mujeres mediante el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad, la transformación de productos y el desarrollo de servicios de ecoturismo y logística que rompan la lógica de enclave portuario.
Mensajes y resultados clave
- Responsabilidad generacional La juventud bonaverense tiene la misión histórica de construir paz y bienestar para las próximas generaciones.
- Activos territoriales La propiedad colectiva de más de 500 mil hectáreas y la riqueza natural del Pacífico son la base del desarrollo.
- Cuatro frentes estratégicos Presencia estatal, tejido social, institucionalidad y economía productiva deben avanzar de forma articulada.
- Organización comunitaria La capacidad de movilización demostrada en el paro cívico de 2017 es un ejemplo de la fuerza colectiva.
Próximos pasos
- Impulsar procesos de formación y liderazgo juvenil en Buenaventura.
- Fortalecer la seguridad y el control territorial comunitario.
- Desarrollar proyectos productivos sostenibles que generen empleo digno.
- Consolidar la articulación entre organizaciones sociales, instituciones públicas y sector privado.
Conclusión
El artículo cierra reivindicando el derecho a un Pacífico de vida y bienestar. "Tenemos lo necesario y la responsabilidad colectiva de dejarles a las generaciones venideras una Buena-ventura y un Pacífico de vida, esperanza y bienestar colectivo. Nos lo merecemos".