Puertos y embarcaderos para el Pacífico: conectar sin replicar enclaves

Álvaro Arroyo · · Litoral Pacífico

Puertos y embarcaderos para el Pacífico: conectar sin replicar enclaves

En 2020, la propuesta de construir un puerto de aguas profundas en Tribugá (Chocó) generó polémica. Arroyo sostiene que el litoral Pacífico necesita más puertos y embarcaderos para conectar la región e impulsar su economía, pero advierte que no deben replicar la lógica de enclaves portuarios. Tras la negativa de la Agencia Nacional de Infraestructura, se abren preguntas sobre qué tipo de puertos requiere la región, a qué intereses deben responder y cómo mejorar la infraestructura existente.

El estado actual del sistema portuario

Según datos de la Superintendencia de Transporte, en 2019 las doce zonas portuarias del país movilizaron 195 millones de toneladas, una caída del 3 % respecto a 2018. Las dos zonas del Pacífico (Buenaventura y Tumaco) movieron solo el 10 % de esa carga, concentrándose el 98 % en Buenaventura.

Este puerto, vital para la importación de materias primas y bienes de consumo, tiene un 73 % de capacidad no utilizada en sus principales terminales. Arroyo concluye que es mejor optimizar Buenaventura —especialmente su canal de acceso— antes que embarcarse en una "mala-ventura" con un nuevo puerto en Tribugá, cuyos costos sociales y ambientales son altísimos.

Embarcaderos y cabotaje: la verdadera necesidad

La competitividad de los terminales de Buenaventura no garantiza automáticamente mejores condiciones de vida para la población. Por eso, el autor propone priorizar la construcción y mejora de muelles de cabotaje en diversos municipios del litoral.

Actualmente, 105 embarcaciones atienden a 1,2 millones de habitantes, transportan más de 70 mil toneladas de víveres al mes, 25 mil personas al año y 700 mil galones de combustible para zonas no interconectadas. Para mejorar estos servicios y conectar mejor la región, se requieren embarcaderos en Buenaventura; Guapi y Timbiquí (Cauca); Santa Bárbara de Iscuandé, La Tola y Olaya Herrera (Nariño); y Nuquí, Pizarro, Bahía Solano y Docordó (Chocó).

Mensajes y resultados clave

  • Optimizar antes que construir Buenaventura tiene 73% de capacidad no utilizada. Priorizar su optimización antes de nuevos megaproyectos.
  • Muelles de cabotaje como prioridad La conectividad regional requiere embarcaderos en múltiples municipios del litoral Pacífico.
  • Romper la lógica de enclave Los puertos deben articularse con la economía local, no solo servir al comercio internacional.
  • Transporte para las comunidades 105 embarcaciones movilizan 1,2 millones de habitantes, víveres y combustible. Fortalecer este sistema es clave.

Próximos pasos

  • Optimizar la infraestructura del puerto de Buenaventura, especialmente el canal de acceso.
  • Construir y mejorar muelles de cabotaje en Guapi, Timbiquí, Iscuandé, La Tola, Nuquí, Pizarro, Bahía Solano y Docordó.
  • Articular los terminales existentes con la economía regional: pesca, agroindustria, ecoturismo.
  • Garantizar que los proyectos portuarios respondan a las necesidades de las comunidades y respeten el medio ambiente.

Conclusión

Arroyo concluye que el futuro portuario del Pacífico pasa por articular los terminales existentes con la economía regional y romper la lógica extractivista. Muelles de cabotaje, vías fluviales y terrestres fortalecerían el transporte local, la pesca, la agroindustria y el ecoturismo, mejorando el acceso de la población a los mercados nacionales e internacionales.